Ottawa (Télam-SNI). Investigadores canadienses descubrieron que una
proteína que produce normalmente el cerebro es capaz de limitar los
daños causados por el mal de Alzheimer, que ataca al 10 por ciento de
la población de América del Norte alrededor de los 65 años.

El descubrimiento demostró que la proteína descubierta, conocida
como TPM21, consigue detener la producción de las toxinas que conducen
progresivamente a problemas de memoria, cambios en el comportamiento y
demencia.

Se pudo demostrar que cuando tal proteína es removida aumentan los
niveles de las neurotoxinas denominadas Abeta, según informaron los
investigador a la agencia Ansa.

"Si logramos saber cómo actúa la proteína TPM21 entonces podremos
utilizarla para hallar una cura", dijo Paul Fraser, jefe del equipo de
investigadores 

 

technorati tags: ,

Advertisements

 La enfermedad de Alzheimer es el tipo de demencia más frecuente en nuestra sociedad. Su curso es inexorablemente malo, con una desestructuración de la persona que llega a convertirle en alguien desconocido para sus seres queridos y que a su vez desconoce todo lo que le rodea. Se han formulado una gran cantidad de hipótesis en cuanto a su origen, mecanismos fisiopatológicos herencia y tratamiento. Los familiares de los pacientes enfermos con frecuencia refieren su miedo a sufrir la enfermedad, en especial los hijos. La herencia de un gen concreto de la ApoE puede predisponer a sufrir la enfermedad, aunque no con una certeza absoluta. Un registro sueco de nacimientos ha encontrado que de su base de datos 11.884 parejas de gemelos sobrepasaron los 65 años. 392 fueron estudiados por sospecha de deterioro mental, lo que llevó a estudiar a sus correspondientes gemelos; se les sometió a una batería de estudios completa para el diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer.
Encontraron que, en ellos, la heredabilidad era de 58% al 79%, con una diferencia del debut de la enfermedad de gemelo a gemelo de 3’7 años si eran idénticos y de 8 si eran no idénticos.
Los investigadores concluyeron además que los factores exógenos y no genéticos jugaban un papel muy importante en la génesis de la enfermedad y por tanto los terapeutas deberían centrarse en ellos para reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad o retrasar su aparición.

fuente: websalud 

 FUROR EN JAPON POR UNA NUEVA TECNICA DE ENTRENAMIENTO CREADA POR UN NEUROLOGO

Son una serie de ejercicios mentales pensados para mayores de 45 años. Dicen que dan mayor agilidad mental y que atrasarían la aparición de la demencia senil.

Olvidemos la idea de que ser bueno para los juegos en la PC es una señal de no haber tenido infancia. A juzgar por lo que dicen millones de japoneses, este hábito es el secreto para poder disfrutar de una tercera edad saludable y feliz. Millones de japoneses están realizando juegos de entrenamiento cerebral, últimos juegos computarizados que causan furor en Japón y que llegarán a Gran Bretaña este verano boreal.

Creado por un destacado neurólogo, el "Brain training for adults" (Entrenamiento cerebral para adultos) es un paquete de ejercicios cerebrales pensado para gente de más de 45 años, que comercializa el fabricante japonés de software y consolas de juego Nintendo y que mejoraría la agilidad mental y permitiría atrasar la aparición de la demencia senil y el mal de Alzheimer.

Los jugadores deben responder acertijos de la forma más veloz y precisa posible, incluida la lectura en voz alta de clásicos de la literatura, la realización de cuentas aritméticas y dibujos y la respuesta veloz a preguntas engañosas usando software de reconocimiento de voz. Una vez hecho todo esto, el juego establece la "edad cerebral" del jugador.

Es así como una persona normal, que haya pasado los 30 años, puede enterarse luego de algunos pocos intentos que su cerebro es el de una persona de 50 y pico de años. Una jubilada puede, en cambio, tener el cerebro de alguien 20 años más joven.

Esta suerte de desafío para reducir la edad de nuestro cerebro se está volviendo adictivo entre los japoneses nacidos después de la Segunda Guerra Mundial, muchos de los cuales admiten que su único contacto con las consolas de juego se veía limitado hasta ahora a miradas a la PC por encima del hombro de su nietos.

El hecho de apuntar como blanco a los representantes de la tercera edad demostró ser un buen negocio para el fabricante de software Nintendo, que intenta apartarse del mercado adolescente. Una cantidad récord de japoneses, el 20% del país (de su población de 127 millones), tiene más de 65 años y se espera que este número aumente a un 30%, casi, para 2025. Desde que salieron a la venta estos juegos, en mayo pasado, se vendieron más de 3,3 millones. El segundo paquete de la serie vendió 500.000 unidades en su primera semana.

La primera versión en inglés, que llevará el título "Brain age", saldrá en Estados Unidos el próximo 17 de abril. Y en junio empezará a venderse en Europa.

Uno de los autores de Brain Training es Ryuta Kawashima, un profesor de Neurología de 46 años de la Universidad de Tohoku, que pasó años estudiando los posibles beneficios cerebrales que supone la resolución de problemas matemáticos y otros. Su serie de libros de entrenamiento cerebral, publicados por primera vez en 2003, se convirtieron de inmediato en best sellers y fueron seguidos por una gran cantidad de programas televisivos y juegos que ensalzan las supuestas virtudes de los ejercicios mentales.

El profesor Kawashima asegura tener pruebas de que nada más que unos minutos diarios de ejercicios para una parte específica del cerebro causan mejoras. Explicó que en las investigaciones que realizó pudo captar imágenes de diversas funciones cerebrales y descubrió que las funciones cerebrales mejoraban al enfrentarse a cálculos sencillos en lugar de a tareas múltiples durante los juegos computarizados convencionales.

En sus pruebas sobre terapia del aprendizaje, Kawashima asegura haber visto mejorías marcadas en gente que sufría de demencia a la que se le pedía que realizara sencillas tareas mentales, que les exigían usar la corteza prefrontal.

"En el futuro, aquellos que sufran de mal de Alzheimer no tendrán tal vez que tomar medicamentos para retardar los síntomas si practican esta terapia", comentó Kawashima durante una entrevista reciente.

En las salas de espera y pabellones de varios hospitales japoneses, incluido el Hospital Uchida de Kyoto, que tiene un departamento para tratar la pérdida de memoria de gente con demencia, ya hay disponibles consolas equipadas con el juego Brain Age.

"El juego por sí solo no permite curar la demencia, pero es una buena forma de estímulo, en especial, para aquellas personas mayores que viven solas", indicó Takeshi Kihara, psiquiatra y neurólogo de este hospital.

De todos modos, hay algunos investigadores que se muestran escépticos y afirman que no hay ni un solo estudio en el que puedan apoyarse los que defienden este juego.

fuente: Justin McCurry. THE GUARDIAN. ESPECIAL  

technorati tags: , , ,

¿Fallos en la memoria son estrés o demencia?

Muchas personas bromean con la enfermedad de Alzheimer cuando se les olvida un nombre o no recuerdan dónde han puesto las llaves. Otros, sobre todo si tienen familiares con esta patología, no bromean cuando eso les ocurre.

Al contrario: se angustian porque temen padecerla.

El estrés, la angustia y la depresión pueden afectar a la memoria. Pero los fallos de memoria también pueden ser el primer síntoma de una enfermedad neurodegenerativa. ¿Cómo distinguirla? Ese es el gran reto de los especialistas. El 40% de la población mayor de 65 años refiere problemas de memoria que no afectan a su vida diaria, pero entre un 12 y un 14% desarrollará Alzheimer con el tiempo. Los especialistas se plantean detectar las demencias en su estadio más precoz, el del llamado deterioro cognitivo leve.

“Para poder retener una información se ha de estar atento, alerta, vigilante, y así poder empezar una acción y terminarla. Esta situación de atención-concentración se relaciona con el estado psicoafectivo. Cuando se evalúa a adultos con problemas de memoria, se observa que la mayoría de ellos no presenta déficit en las pruebas de memoria pura, sino en las de atención-concentración, que secundariamente van a producir una pérdida de memoria. El estrés, el insomnio, la ansiedad o la depresión son las causas que subyacen en muchos casos con problemas de memoria?, explica Mercé Boada, neuróloga del hospital Vall d’Hebrón de Barcelona.

En personas de más de 60 años, los síntomas de alarma comienzan, según los expertos, cuando la pérdida de memoria se mantiene durante meses y con una intensidad suficiente para que los familiares se den cuenta. En estos casos es preciso realizar una exploración formal y protocolizada de la memoria (visoespacial, de lenguaje, verbal, lógica o biográfica) y de otras áreas cognitivas (lenguaje, reconocimiento o cálculo)
A veces es efecto transitorio de otros males

En la mayor parte de quienes se quejan de problemas de memoria, la pérdida no se confirma en las exploraciones clínicas. Es un efecto transitorio de situaciones de estrés, angustia o depresión. Pero hay un porcentaje de personas en las que se aprecia un deterioro cognitivo leve, un concepto que se ha consolidado en los últimos años y que refleja una situación de pérdida cognitiva que puede desaparecer, estabilizarse o derivar en una demencia.

Las demencias afectan entre el 5 y 10% de los mayores de 65 años, porcentaje que se dobla cada cuatro años de edad hasta alcanzar el 30% entre quienes tienen más de 80 años. Según una guía elaborada por el Grupo de Trabajo de Demencias de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfye), la demencia más frecuente es la de Alzheimer (56%), seguida de la vascular (20.3%) y de la mixta (6%) que incluye ambas.

“Para diagnosticar un deterioro cognitivo leve, según los criterios de Ronald Petersen, uno de los expertos que más ha trabajado en este campo, es necesario que exista pérdida de memoria o de una función ejecutiva, es decir, que no se produzca como consecuencia de una enfermedad de base que lo justifique, y que además exista una desviación estándar de 1.5 en las pruebas neurológicas que se realizan habitualmente, esto es, una desviación sobre el resultado de la población sana de edad y características similares a las del paciente?, subraya Pedro Gil, responsable de la Unidad de Memoria del servicio de Geriatría del hospital clínico San Carlos de Madrid.

Hacer un diagnóstico de deterioro cognitivo leve no es una tarea fácil, aunque el verdadero reto descansa en diferenciar este primer estadio de una demencia en inicio. Para llegar a un diagnóstico correcto, los facultativos realizan una valoración clínica extensa, recabando información de la persona y su entorno más próximo, así como una amplia batería de pruebas neuropsicológicas y al menos una prueba de neuroimagen. También se indican pruebas analíticas o radiológicas para excluir otras enfermedades.

Entre la técnicas neuropsicológicas que más se utilizan en España para valorar la memoria figuran la escala de inteligencia de Wechsler (WAIS por sus siglas en inglés), y la batería Cerad, que comprende un grupo de siete pruebas. Para analizar las funciones ejecutivas se muestran dibujos o se cuentan historias que luego tiene que repetir el paciente. La película Gente de Roma muestra una entrañable escena en la que se practican algunas de estas pruebas para determinar si el paciente sufre Alzheimer. Las técnicas de neuroimagen apoyan el diagnóstico y, entre otros, valoran el grado de atrofia del hipocampo, que es la zona del cerebro relacionada con la memoria, el grado de perfusión en zonas temporales, o la atrofia cerebral en general
Dos grupos de pacientes

“En el deterioro cognitivo leve hay dos grandes grupos de pacientes: los de tipo amnésico, que pierden exclusivamente la memoria, y los que sufren un deterioro cognitivo de dominios múltiples, que pueden o no perder memoria, pero que, además tienen deterioradas otras áreas de la función cognitiva, como el lenguaje o la función ejecutiva. En general, continúan haciendo una vida diaria normal y el rendimiento no difiere mucho de los sujetos normales?, explica Marcelo Berthier, coordinador del Grupo de Neurología de la Conducta y la Demencia de la Sociedad Española de Neurología.

A los pacientes con deterioro cognitivo leve, tanto amnésico como el que afecta a más de un área cognitiva, se les debe hacer un seguimiento periódico muy de cerca, según apunta Boada. “Se podría detectar la enfermedad muy al inicio y, por tanto, tratarla en la fase inicial, retrasar los síntomas y poder aumentar la calidad de vida del paciente y su familia?.

De momento, no hay ninguna prueba que permita determinar cómo evolucionará el paciente con deterioro cognitivo leve. Lo que sí se sabe es que el 14% de ellos desarrolla demencia al año, y estudios recientes han mostrado que la atrofia cerebral progresa a razón de un 14% anual. “Cuando se dice que los pacientes desarrollan demencia en un 14%?, dice Boada, “no podemos perder de vista que, aunque los médicos tenemos que preocuparnos por ese porcentaje, la sociedad ha de ser consciente de que un 86% no la sufrirá?.

El concepto de demencia senil o problemas de memoria asociados a la edad es un concepto obsoleto, según los expertos. Éstos distinguen dos patrones, el de demencia neurodegenerativa o de Alzheimer y el de demencia vascular. El primero es una enfermedad progresiva, que en estos momentos se atribuye a una acumulación anómala de una proteína que degenera la función de las neuronas y que, a la larga, las mata. La demencia vascular o la presencia de lesión vascular en Alzheimer aparece, además, por la asociación con factores de riesgo vascular (hipertensión, cardiopatías, obesidad, sedentarismo o diabetes), que provocan pequeñas trombosis.

“Aunque la edad es el factor de riesgo más importante para desarrollar Alzheimer, también es un factor crucial para padecer una patología vascular cerebral, y, según se va envejeciendo, estos procesos pueden coexistir en un mismo individuo?, indica Mercé Boanda, que también es directora médica de la Fundación ACE, entidad especializada en el diagnóstico y tratamiento de enfermos de Alzheimer y que trabaja con programas de estimulación integral desde 1990 (fundacioace.com. familialzheimer.com).

technorati tags: , ,

fuente: El Nuevo Diario

El mal de Alzheimer podría avanzar más deprisa en las personas con mayor nivel de estudios, según una investigación publicada en el último número de la revista británica "Journal of Neurology Neurosurgery and Psychiatry".

Hasta ahora, los expertos pensaban que disponer de una formación intelectual protegía del avance de esa enfermedad, porque hacía que el cerebro tolerara mejor las alteraciones producidas por ella.

Sin embargo, el estudio efectuado por científicos de la Universidad de Columbia (EU) sostiene que tener estudios académicos puede acelerar el desarrollo del Alzheimer, una vez que ha aparecido.

Estos investigadores han encontrado que el deterioro cognitivo es más rápido en los pacientes con un nivel de estudios superior que en aquellos con menor formación.

Para este estudio, los expertos examinaron a 312 pacientes, mayores de 65 años, a quienes se les había diagnosticado Alzheimer hacía cinco años y comprobaron que su agilidad mental disminuía cada año.

Según los investigadores una posible explicación de esos resultados es la teoría de "la reserva cognitiva", según la cual los individuos con mayor formación intelectual disponen de más conexiones nerviosas, lo que les hace resistir mejor los efectos del Alzheimer cuando comienza a desarrollarse.

Sin embargo, cuando ese mal avanza, el impacto es mayor, porque los daños acumulados son mayores.

fuente: IBLNEWS 

Una investigación hecha por científicos de la Universidad y de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (EPFZ) indica que una especie de alga azul detectada en aguas residuales en Estados Unidos podría utilizarse algún día en la lucha contra el Alzheimer.

Según la información divulgada hoy por las revistas universitarias suizas ‘ETHLife’ y ‘Unipublic’, los investigadores han identificado en esa planta una nueva sustancia activa ‘prometedora’, que en las pruebas en el laboratorio neutralizaba la enzima colinesterasa, responsable en parte de esa enfermedad neurodegenerativa.

La EPZF ha patentado ya dicha sustancia, bautizada como nostocarbolina por el nombre del alga que la contiene, la cianobacteria Nostoc 78-12A, si bien podrían pasar años hasta que se fabrique un medicamento basado en ese elemento.

El director adjunto del grupo de investigadores, Karl Gademann, señaló que todavía no se ha establecido si la cantidad de esa sustancia suministrada al paciente puede modificar su efecto y, eventualmente, acelerar el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer, en lugar de detenerlo.

La nostocarbolina abre para los científicos todo un campo de indagaciones y nuevas aplicaciones, pues han descubierto que, salvo por un átomo de cloro, su estructura química es idéntica a la de una molécula producida por el cerebro humano.

Por otra parte, su hallazgo conlleva también beneficios ecológicos, ya que, según los investigadores, la nostocarbolina frena el crecimiento de las algas y podría ser utilizada como herbicida para, por ejemplo, impedir la proliferación de esas plantas en los océanos.

Fuente: Terra

technorati tags: , ,

El deterioro de la mielina, una capa de grasa que aisla los nervios y ayuda a acelerar los mensajes en el cerebro, al parecer contribuye al comienzo del mal de Alzheimer, según publica hoy la revista ‘Archives of General Psychiatry’.

Por primera vez hay ‘una prueba genética sólida de que el deterioro de la mielina está presente en la edad avanzada y en los principales riesgos genéticos de sufrir el mal de Alzheimer’, dijo George Bartzokis, autor del artículo y profesor de neurobiología de la Universidad de California.

La mielina es una capa de proteínas y lípidos (sustancias grasas no solubles en agua) que se forma alrededor de los nervios y que tiene el más alto contenido de colesterol en el cerebro.

Esto último permite que la vaina de mielina se envuelva ajustada alrededor de los nervios, como un aislante, lo que acelera la transmisión de los impulsos a lo largo de las células nerviosas.

Los investigadores evaluaron el deterioro de la mielina en 104 adultos sanos de entre 55 y 75 años y determinaron que la gravedad y la tasa de deterioro de esta sustancia tiene relación con el tipo de gen APOE -o apoliproteína E- de cada persona.

Otras investigaciones ya habían demostrado que la condición del APOE era el segundo riesgo mayor para la enfermedad después del envejecimiento. El APOE-4 es el de mayor riesgo.

Los investigadores descubrieron que el deterioro de la mielina, que es parte natural del proceso de envejecimiento, avanza con más rapidez en las personas con APOE-4.

Otro estudio encabezado por Bartzokis, publicado hace dos años, exploró la forma en que los cambios en el estilo de vida, la terapia de reemplazo de hormonas, la educación o el tratamiento con medicamentos comunes en la edad madura ayudan a que el cerebro mantenga su salud por más años.

‘El cuerpo humano fue diseñado para crear mielina durante el período de vida natural’, explicó Bartzokis, ‘pero los avances de la medicina han extendido el período de vida’, añadió.

Indicó que el cerebro humano es ‘como una internet de alta velocidad más que como una computadora: la calidad de las conexiones en internet es la clave para su rapidez, fidelidad y capacidad general’.

Señaló que ‘las conexiones del cerebro se desarrollan hasta la madurez y luego comienzan a declinar a medida que el deterioro de la mielina desencadena un destructivo efecto dominó’.

El período de máxima capacidad cerebral de los humanos es ‘bastante breve’, dijo.

Señaló que se debe ‘encontrar la forma de extender el desempeño máximo del cerebro de manera que nuestras mentes funcionen tanto como nuestros cuerpos’.

A medida que el cerebro continúa desarrollándose durante la vida adulta y se produce mielina en más cantidad y calidad, los niveles de colesterol en el cerebro aumentan y, eventualmente, promueven la producción de una proteína tóxica que ataca el cerebro.

Esta proteína, indica el estudio, ataca la mielina, interfiere con la transferencia de mensajes a lo largo de las células nerviosas y puede conducir a la formación de ‘nudos’ que luego pueden apreciarse en el cerebro de pacientes con Alzheimer.

La mejor época para tratar el deterioro inevitable de la mielina es cuando empieza, esto es, en la edad madura.

Para cuando los efectos del Alzheimer se tornan aparentes en pacientes de 60, 70 u 80 años, ya es muy tarde para revertir el curso de la enfermedad.

Según los estudios de Bartzokis, las terapias preventivas más prometedoras incluyen los medicamentos que reducen el colesterol y el hierro, los antiinflamatorios, y la dieta y ejercicios, entre otros.

Asimismo, la educación y otras actividades que apuntan a mantener activa la mente pueden estimular la producción de mielina.

Fuente: Terra Actualidad – EFE

technorati tags: , ,